
SANTA ROSA DEL AGUARAY (Curiosidades, por Esteban Ross) Administrar medicamentos diseñados para humanos a perros y gatos constituye un riesgo serio que puede comprometer su salud. Muchos propietarios, en un intento de aliviar síntomas, recurren a fármacos comunes sin considerar que el metabolismo animal es distinto al humano. Esta práctica puede derivar en intoxicaciones graves, daños hepáticos o renales, y en casos extremos, la muerte de la mascota.
Entre los fármacos más peligrosos se encuentran analgésicos, antiinflamatorios y antibióticos, que en dosis inapropiadas resultan altamente tóxicos para los animales. Incluso medicamentos aparentemente inofensivos, como el paracetamol o el ibuprofeno, pueden causar severas complicaciones en perros y gatos. La automedicación, además de ineficaz, expone a los animales a consecuencias irreversibles.
Los especialistas recomiendan que, ante cualquier signo de enfermedad, los dueños consulten siempre a un médico veterinario. Solo un profesional puede indicar el tratamiento adecuado y seguro para cada caso. La prevención, la información y la responsabilidad son esenciales para garantizar el bienestar de los animales domésticos y evitar que prácticas erróneas pongan en riesgo su vida.
