
SANTA ROSA DEL AGUARAY (Salud, por Esteban Roa) La aparición de pequeños puntos rojos o bultitos en la cabeza del miembro después de un encuentro anal es una consulta frecuente. Esta zona es extremadamente sensible y reacciona rápidamente a los cambios en el entorno biológico y químico al que es expuesta.
Por qué ocurre esto y cómo diferenciarlo:
Desequilibrio del pH: El interior del recto tiene un nivel de acidez (pH) y una flora bacteriana muy distinta a la de la piel del miembro. El contacto prolongado con este ambiente puede irritar la capa superficial del glande, provocando una respuesta inflamatoria en forma de granitos rojos.
Fricción y microtraumas: El tejido anal no lubrica de forma natural como el vaginal. Si la lubricación fue insuficiente, la fricción genera microheridas invisibles que se inflaman al entrar en contacto con las bacterias propias de esa zona, causando esos puntos rojos.
Balanitis irritativa: Esta es la inflamación de la punta del miembro. No siempre es una infección por transmisión sexual; a menudo es simplemente una reacción a las bacterias del colon que, al no ser lavadas inmediatamente, irritan el tejido sensible.
Diferencia con una infección: Si los granitos se convierten en ampollas, duelen intensamente, tienen secreción de pus o causan fiebre, es probable que se trate de una infección (como herpes o bacterias agresivas) y no solo de una irritación por el pH.
