
SAN PEDRO DEL YKUAMANDIJU (Enviado Especial) El gobernador Freddy D’Ecclesiis por fin se animó a tomar el teté con el presidente Santiago Peña, la noticia sobre esta reunión fue recibida con entusiasmo oficial y cautela ciudadana. Desde el gobierno se habla de un “nuevo San Pedro”, con proyectos que marcarían un paso clave hacia el desarrollo del norte del país. Sin embargo, la población recuerda que no es la primera vez que se promete un cambio profundo, y que las palabras suelen quedar en el aire.
Lo único que no se sabe es de qué hablaron, si van a mejorar el bolsillo de los norteños o los bolsillos de ellos, no fue muy claro lo que salió de este encuentro y los ciudadanos San Pedranos o Norteños están como diciendo, What?? (qué) Recuerden que es medio quisquillosa esta reunión que tuvo Freddy con Santi, es como diciendo que Cleoptara reunió a Julio César y Marco Antonio para entrar en un acuerdo marital porque uno y el otro eran sus empujes en la canchita y como vienen las elecciones van a decir a los norteños “voten por nosotros que nosotros vamos a trabajar por ustedes” Será mentira o será verdad??
La pobreza estructural, la falta de oportunidades y la deuda histórica de la reforma agraria son realidades que atraviesan al departamento desde hace décadas. Distintos gobiernos han repetido discursos similares, pero los campesinos y trabajadores siguen esperando que las inversiones se traduzcan en empleo, infraestructura y acceso a servicios básicos. La pregunta que resuena en las comunidades es si esta vez los beneficios llegarán a todos o solo a sectores privilegiados.
El gesto político de D’Ecclesiis, al sentarse con el presidente y reclamar por su departamento, abre expectativas. Pero también instala un desafío: demostrar que las promesas no son solo titulares, sino compromisos que se cumplen. San Pedro necesita más que anuncios; necesita hechos que transformen la vida de su gente. Y en ese contraste entre esperanza y desconfianza se juega el verdadero significado de este “nuevo San Pedro”.
