
SANTA ROSA DEL AGUARAY (Salud, por Enviado Especial) En situaciones de emergencia cardíaca, la rapidez de las decisiones puede ser determinante. La aspirina, un medicamento de uso común, se convierte en un aliado clave frente a un infarto. Sin embargo, la manera en que se la ingiere marca una diferencia crucial: masticarla permite que actúe más rápido en el torrente sanguíneo, mientras que tragarla retrasa su efecto al depender de la disolución en el estómago.
Los especialistas señalan que masticar la aspirina ayuda a frenar el crecimiento del coágulo y acelera su llegada al sistema circulatorio. Este detalle, aparentemente menor, puede otorgar minutos valiosos en un cuadro donde cada segundo cuenta. No obstante, se recuerda que la aspirina no reemplaza la atención médica: es apenas un recurso de emergencia mientras se busca ayuda profesional.
Reconocer las señales de alerta es igualmente vital: dolor en el pecho con sensación de presión, molestias que se irradian al brazo o mandíbula, falta de aire, sudoración y mareos. Ante estos síntomas, la recomendación es clara: actuar de inmediato, llamar a los servicios de emergencia y no retrasar la atención. Informarse hoy puede ser la diferencia que salve una vida mañana
