SAN PEDRO DEL YKUAMANDIJU (Nacionales por Redacción) El Senado paraguayo decidió por unanimidad expulsar al legislador Javier “Chaqueñito” Vera, tras la difusión de audios que lo vinculan con un presunto caso de pedofilia. En las grabaciones se escucha al exsenador solicitando un intercambio de carácter sexual con un menor de edad, lo que generó un escándalo nacional. La causal oficial fue “uso indebido de influencias”, pero el trasfondo es mucho más grave y repulsivo.
La indignación ciudadana es enorme. La sociedad exige sanciones ejemplares y que la justicia actúe con firmeza para que este hecho no quede impune. La expulsión de Vera, con 36 votos a favor, refleja el rechazo absoluto de sus colegas, quienes no encontraron argumentos para defenderlo. El caso golpea la credibilidad del Congreso y expone la corrupción moral de algunos representantes.
Este episodio debe marcar un antes y un después en la política paraguaya. No se puede tolerar que quienes ocupan cargos públicos estén vinculados a delitos tan aberrantes. La protección de los menores y la dignidad de la ciudadanía deben estar por encima de cualquier interés político. La sociedad reclama justicia y que nunca más un caso así vuelva a empañar las instituciones democráticas.

