
CANINDEYÚ (Realidad fatídica, por Enviado Especial) Un operativo en Canindeyú derivó en un grave episodio de fuego amigo entre agentes de la Policía Nacional y la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD). El hecho ocurrió en una estancia ubicada entre Katueté y Corpus Christi, cuando efectivos del GEO ingresaron con orden judicial para capturar a un objetivo vinculado al narcotráfico. En el lugar se toparon con una patrulla de la SENAD que realizaba controles aleatorios, lo que generó un intercambio de disparos por confusión.
Aunque no se registraron víctimas fatales, un guardia privado de la propiedad resultó herido, convirtiéndose en víctima colateral del enfrentamiento. El ministro del Interior, Enrique Riera, confirmó el incidente y lo calificó como un error operativo entre “fuerzas amigas”. El caso expone la falta de coordinación entre instituciones encargadas de la seguridad y la lucha contra el crimen organizado en una zona marcada por la violencia y el narcotráfico.
Este episodio reabre el debate sobre la necesidad de mejorar la comunicación y planificación entre las fuerzas de seguridad, especialmente en regiones como Canindeyú, donde la presencia de estructuras criminales exige respuestas firmes pero coordinadas. La confusión que llevó al tiroteo refleja debilidades institucionales que ponen en riesgo tanto a los agentes como a civiles inocentes.
