
SANTA ROSA DEL AGUARAY (por Carlos Roa) Y hablando de empleos en las casas de familia en el norte, en el sur, en el este y en el oeste de Paraguay, donde no es una ciudad con 250 mil habitantes o una metrópolis con más de 800 mil habitantes, las empleadas domésticas, muchas de ellas, pasan todavía por el avarismo de los patrones.
Donde se sabe, se entiende y se escucha —como en Choré, Cruce Liberación, Santa Rosa del Aguaray y otras ciudades aledañas en el norte—, a veces no llegan ni al millón de guaraníes el salario de las empleadas domésticas. Y las señoras que trabajan con ese servicio comunitario en casas de familia muchas veces no se quejan a tambor batiente porque ya no hay luego empleo, y el dinero no les alcanza muchas veces ni siquiera para el día de Andrés (menstruación).
Entonces, en esos casos, tendrán que usar un yvyra rovana o simplemente acomodar una sábana kue para protegerse y no ensuciarse. Al final de cuentas, ¿quién es el gran culpable de este déficit de las empleadas domésticas?
¿Y por qué muchas veces los patrones —en caso de que ambos vayan a trabajar— no van a poder dejar a los hijos al santo comino? Porque siempre tiene que haber alguien mayor para cuidarlos y hacer los quehaceres de la casa, para poner en condiciones de que los chicos tengan ropa limpia, buena alimentación y estén cuidados de no pasar ningún tipo de tragedias.
Al fin y al cabo, ¿por qué en otros países se ve que las empleadas domésticas están bien remuneradas? Los patrones pagan con confianza. Las mujeres que trabajan como sirvientas en los hogares de los patrones no dan el grito al cielo.
Como de siempre, en nuestro país, la idiosincrasia de la humanidad, de las autoridades o del propio gobierno deja a minguas la situación de los empleados patrones o las empleadas domésticas. El norte, el sur, el este y el oeste también padecen de estas decadencias.
Esperando que, después de otra guerra mundial —si es que se da—, podamos reestructurar el mundo y, principalmente, Paraguay, para que no se vea envuelta en la idiosincrasia de los habitantes.
