
SANTA ROSA DEL AGUARAY (realidades por enviado especial) Campesinos del distrito de Santa Rosa del Aguaray, en el departamento de San Pedro, iniciaron la distribución informal de tierras ocupadas en un inmueble de aproximadamente 300 hectáreas ubicado sobre la ruta PY11. El grupo, conformado por unas 100 familias autodenominadas “sintierras”, sostiene que el terreno forma parte de la reserva comunitaria del asentamiento Pedro Giménez, y que ha sido usufructuado de manera irregular por personas ajenas al proceso de reforma agraria.
Desde el 8 de octubre de 2025, los ocupantes comenzaron a dividir el terreno en parcelas de entre tres y cuatro hectáreas por familia. La entrega se realiza de forma popular, sin respaldo legal ni intervención institucional. Las familias ya instalaron carpas precarias y comenzaron labores de cultivo en el predio, con la intención de permanecer en el lugar mientras gestionan la legalización de la tenencia.
Ranulfo Vázquez, vocero de la comisión de sintierras, declaró que ya están distribuyendo entre ellos y que la tierra no puede estar en manos de alguien ajeno a la reforma agraria. Los líderes comunitarios solicitan la presencia del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) para avanzar en un proceso de regularización. Como parte de la ocupación, los campesinos expulsaron a un colono menonita que presuntamente cultivaba el terreno bajo arrendamiento, y señalaron que el inmueble había sido usufructuado por Teresio López, condenado en mayo de 2025 a 14 años de prisión por narcotráfico, lo que refuerza su reclamo de que la tierra debe ser recuperada para fines comunitarios.
Este predio ya fue escenario de enfrentamientos en diciembre de 2010, cuando campesinos del mismo asentamiento se enfrentaron a guardias privados en un tiroteo. Desde entonces, las familias han denunciado intentos de desalojo violento y han exigido que el terreno sea adjudicado legalmente. La ocupación y distribución informal de tierras genera preocupación por la falta de control legal y la posibilidad de nuevos conflictos, pero los campesinos afirman que permanecerán en el lugar mientras buscan una solución definitiva.
