
CAPIIBARY (internacionales) Desde hace más de dos semanas, la familia Ortiz vive entre la incertidumbre y el dolor. Eulogio Ortiz Escurra, un hombre de 58 años oriundo de Capiibary, San Pedro, desapareció en Brasil tras salir de la casa donde residía en San Pablo. Había viajado en marzo para trabajar en una fábrica de ropa, invitado por Zully Mariel Alcaraz, vecina de la familia y propietaria del taller textil. Desde entonces, no se ha vuelto a saber nada de él.
La desaparición ocurrió a mediados de septiembre, y desde entonces, sus seres queridos no han cesado en la búsqueda. Su hermano, Cristino Ortiz, expresó públicamente su preocupación y responsabilizó a la mujer que lo llevó: “Yo le dije que no lo lleve, porque tomaba bebida. Ella se comprometió, pero igual lo llevó. Vivía en su casa, y de allí desapareció”, declaró con impotencia. La familia teme que Eulogio haya sido víctima de una red de trata de personas, y pide con urgencia la intervención de las autoridades paraguayas.
Por su parte, Zully Mariel Alcaraz confirmó que Ortiz trabajaba en su taller y que desapareció tras salir de la vivienda. Asegura estar colaborando con las autoridades brasileñas en la búsqueda. Sin embargo, el caso ha despertado inquietud en la comunidad de Capiibary y en todo San Pedro, donde se exige que el Estado paraguayo tome cartas en el asunto. La historia de Eulogio no puede quedar en el olvido: detrás de cada migrante hay una familia que espera, una vida que merece justicia.
