UNA DUPLA QUE CAUSA ESTRAGOS EN EL ESTE

Los Bonny and Clyde de la coima y la corrupción de la Aduana de CDE

SANTA ROSA DEL AGUARAY (coimas y maquillajes, por Carlos Roa) Los Bonny and Clyde  de la corrupción y coimas de la aduana de Ciudad del Este. Un recuento de una realidad fatídica, para muchos y para otros una alegría de dádivas, para los aduaneros, despachantes, importadores y dueños de las mercancías que ingresan de forma irregular a nuestro país. Hace dos años apareció un muchacho tímido con semblante de oficinista, del departamento del sistema Sofía directo sin escala al sillón donde le quedó grande su traje de principio y este Nelson Clyde encontró a su Bonny Marta. Y empezaron a pergeñar de cómo se hace y como entrar en el esquema del que tanto se habla en el país, de contrabando, coimas, en negro, en lastre, en frío, etc etc.

 Y de tantas entrevistas entre ellos comenzó el idilio, comentaron algunos funcionarios, de que a los 3 o 4 meses estos ya habían tenido una relación más fuerte, por lo que dicen las voces que deambulan los pasillos de la aduana de Ciudad del Este. La Marta Bonny encargada de hacer los documentos parecer reales y originales, es una abogada jefa de sumarios que de a poco fue conquistando las ilusiones del Leonor Clyde y entre conversaciones estos juntaron sus poderes y comenzaron a liberar camiones, por diferentes precios de hasta 100 millones per capita, iniciándose así el circuito recaudatorio de esta pareja Bonny and Clyde. Más adelante todas las mercaderías que caían se incautaba la mercadería y el camión que debía ir a remate, para lo cual era pérdida total para el dueño, pero Bonny and Clyde maquillaban los documentos como supuestas infracciones leves, como por ejemplo ui ui ui, casi contrabando, ui ui ui intento de contrabando, y así por delante, buscando epítetos para poder negociar y alterar los mamotretos de los documentos y tratar de entregar a su propietario, para no tener pérdida total, algunos por 80 millones de gs, donde aquella vez saltó la pipoca y comenzó esta debacle de publicaciones, donde Bonny Marta Gómez and Clyde Nelson Fleitas para apaciguar la oficina de Bonny pasó a una oficina contigua a la del administrador, donde más una vez Sherlock Holmes con Charly Freenz y algunos funcionarios descubrieron que este Clyde tenía una fantasía sexual, y adivinen qué descubrieron estos detectives? Que a él le gustaba vestirla de enfermerita a la Bonny y no era ella la que ponía la vacuna, y si Clyde.

Y bueno, qué vamos a hacer, es lo que atrae cuando hay operaciones clandestinas y relaciones rápidas y furiosas, como este caso de la historia de Bonny and Clyde, los coimeros corruptos de la aduana de Ciudad del Este. Muchos lectores se preguntarán qué hizo la patrona? O simplemente está sumisa al Clyde Leonor bajo el soborno semanal de los Franklins?

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