SANTA ROSA DEL AGUARAY (Corrupción aduanera, por Carlos Roa) Realmente nefasta, absurda e inverosímil, la última publicación de un diario capitalino, sobre la supuesta pretensión del director nacional de Aduanas, Julio Fernández Frutos, de controlar con “drones y cámaras pegadas al cuerpo” a los funcionarios aduaneros que realizan los controles en la zona primaria de Ciudad del Este. Según publica en su material el diario Crónica, del pasado 27 de Julio, firmado por el corresponsal Gustavo “chuleta” Galeano, el director Fernández dijo que para mejorar los controles ndaje, van a colocar cámaras en la vestimenta de los aduaneros y drones sobrevolando sus cabezas. Al parecer, el que estuvo “volado” fue el propio director, al hacer estas declaraciones.

Una propuesta patética, absurda y asombrosa. En primer lugar, ¿cómo estos drones van a volar dentro de las oficinas, donde se cometen los principales negociados del contrabando y el matute? ¿O acaso serán drones invisibles, como en las películas de Hollywood? El otro punto, ¿será que colocando cámaras en los aduaneros, esto va impedir que coimeen o que los contrabandistas dejen de pasar el matute? Por supuesto que no, estos no son tontos y buscarán otras artimañas y artilugios para seguir cometiendo sus “negocio$”. Entonces, al compañero “chuleta” por lo visto lo “cogieron” de la mano o no sabemos por dónde, para publicar semejante disparate, en una página de destaque del diario capitalino Crónica. ¿O quizás haya recibido algún sobre de los muchachos, no lo sabemos, pero con esta publicación, se podría creer cualquier cosa?
El otro punto cuestionable es la excusa grotesca y burlesca del director Fernández, sobre el porqué sigue manteniendo en la institución a su cargo a tantos coimeros corruptos. La respuesta es que “todos presentaron un amparo en la justicia ndaje” y por eso no se les puede echar. ¿Pero desde cuándo con un amparo se puede proteger a coimeros, es la pregunta? Esto realmente es un “desamparo” para el ciudadano común, que observa cómo estos buitres se siguen enriqueciendo, y salen con disparates mayúsculos, como esta historia de los amparos, de los drones y las cámaras, que además serían inconstitucionales, ya que atentan contra los derechos a la intimidad que tiene cada persona y que está garantizado por ley
